Puerto de la Cabrilla

Otra ruta impresionante,  objetivo subir al Puerto de la Cabrilla.
Aproximadamente 15 km,  altitud 1100 Mt.
Esta vez no madrugamos y salimos sobre las diez de la mañana,  la ruta la comenzamos desde El Arenal,  se nota esta horas de salida el calor apretó bastante.

 

Empezamos muy bien subiendo desde el principio,  no hay prácticamente nada a nivel es todo subida,  los tres primeros kilómetros se hacen entre sombras por zonas llenas de pinos y helechos,  bastante cómodo si no fuera por los insectos pesados que se te metían en los ojos,  nariz,  orejas,  vamos un incordio.
Pasamos por la Era de los Pasanos,  mirador circular rodeado de piedras desde donde se puede ver el Valle del Tietar y El Arenal,  desde ese punto vemos una piscina que fijamos como premio después de la ruta.  Siempre viene bien un buen baño refrescante.
En el segundo tramo,  donde la pendiente es más considerada y ya no hay ningún árbol,  es bastante más pedregoso, paramos a comer un melocotón y unos frutos secos para coger energía,  personalmente estaba sin fuerzas.

Subiendo con el calor y el esfuerzo que requería la ruta estaba deseando darme la vuelta,  pero quería llegar y quería disfrutar de la belleza del paisaje,  nos dio una tregua el pino en mitad de la montaña que daba sombra al camino tan caluroso,  a este árbol que la naturaleza colocó estratégicamente le llaman   El Pino de Tia Marisana.

Seguimos subiendo por La Canal de la Cerrada,  deseando llegar a la Fuente de la Víbora,  reponer las botellas con agua fresca y refrescarnos mojandonos un poco, nuestro gozo en un pozo debe ser que en algún desprendimiento de rocas el caño de quebró  y no había fuente,  se me está haciendo interminable estoy cansada. Pero veo la cumbre cada vez más cerca,  tenemos que llegar ya no queda nada todo el esfuerzo que estamos haciendo no lo vamos a desperdiciar sin llegar al objetivo.

Por fin!!!  Llegamos, las vistas durante toda la ruta son preciosas se ve el Valle del Tietar e incluso se divisa parte de los Montes de Toledo,  Arenas de San Pedro y EL Arenal.  Buscamos una roca donde descansar con un poco de sombra,  sacamos los bocadillos y racionamos el agua que aún queda bajar. Me quedo un rato tumbada en la roca,  mirando el cielo y viendo las águilas,  que bonito y que tranquilidad.
Una vez que estábamos repuestos seguimos con la bajada,  el calor apretaba aún más,  estábamos secos.  Antes de llegar al pueblo paramos en un restaurante de una casa Rural que se llama el Alto,  nombre acertado,  para tomar un refrigerio y comprar una botella de agua. Sólo queda llegar al coche para dirigirnos a la piscina a darnos un chapuzón,  refrescarnos y dar una tregua a las piernas.


 Ha sido una ruta dura pero tenía ganas de hacerla,  la próxima semana ya estamos la familia al completo y con los niños estas rutas no las podemos hacer,  teníamos que aprovechar.  
Ahora la mente la tengo puesta en la carrera del próximo sábado en Los Cerralbos,  la segunda edición de la legua,  quiero participar y escuchar la charla coloquio que organizan donde van a venir altletas femeninas que han sido grandes campeonas españolas. La experiencia del año pasado fue muy buena y a las cosas que aportan buen rollo y donde se aprende nunca hay que dejar de repetirlas. 
                 
Ruthilante 


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