¿FIN DE SEMANA ROMÁNTICO?

 La primera pregunta que haría sería ¿qué es para vosotros pasar un fin de semana romántico? Seguramente que pensáis en comidas y cenas a la luz de las velas, una escapada a un hotelito con pétalos de rosa, cava y bombones, masajes con aceites de olores diversos que te transportan a diferentes lugares del mundo...
¡ Pues no !, mi fin de semana romántico no ha tenido nada que ver con lo anteriormente escrito. Este fin de semana hemos celebrado nuestras bodas de cristal (15 añitos casados), no se por donde empezar porque la verdad que nos ha cundido mucho.

 Lo mejor será empezar por el principio, el 30 de Junio, jueves, cumplíamos 15 años de casados y como era jueves y sabéis que entre horarios de trabajo y madrugones los jueves no se está con muchas ganas de celebraciones y también hay que decir que justo ese día quedamos con todos los padres del fútbol del pequeño para echar una pachanguita así que decidimos dejar la celebración para el finde.
 Qué bien!!!! un fin de semana los dos solitos en Arenas de San Pedro, un pueblo de la Sierra de Gredos, al lado del río rodeados de naturaleza y donde por la noche refresca y con las temperaturas que estamos teniendo lo vamos a agradecer. La primera sorpresa fue que no íbamos solos, nos acompañaba la flaca ¿quién es la flaca? Pues la bici de carretera de mi chico, que el domingo por la mañana tenía pensado pasarlo con ella, así que decidí llevarme yo también mi flacucha.
 El viernes por la tarde lo primero que hicimos al llegar al pueblo fue plantarnos el culote y a ojear el terreno, yo nunca he cogido la bici por la Sierra de Gredos y no está mal hacer un pequeño reconocimiento de la zona, después de una ducha nos bajamos a una terracita a cenar, nos tomamos una copa y a casa a descansar que estaba agotada de la semana que pasamos.
 Sábado por la mañana, Yujuuuuu!! me he despertado a las diez, eso si que es un lujazo he dormido como hacía tiempo que no lo hacía, y para celebrarlo nos vamos ha hacer una ruta de senderismo y como somos más chulos que un ocho nos vamos a otro pueblo (San Esteban) a desayunar antes de comenzar la ruta desde Puerto de Serranillos, eso estamos hablando de las 12 de la mañana. Unas ruta que acortamos al no tener claro el camino, subimos bastante y nos encontramos con vacas y lo mas sorprendente para mí unos caballos salvajes, sueltos en medio de un pinar entre las sombras sin marcas de humanos y mirándonos con recelo. Después de la ruta fuimos a comer a un restaurante que os recomiendo, estuvo tres años cerrado y lo han reformado manteniendo su esencia y modernizando la estancia y los platos, es la Venta de San Miguel (1461), después de la comilona a casa a descansar que esta noche seguimos con la juerga.
 Tenía muchas ganas de cenar en El Marquesito un restaurante de Arenas que es muy vintage, muy cuqui, y nos pusimos muy guapos para la ocasión estos momento hay que aprovecharlos. Para cerrar la noche nos tomamos una copas en una coctelería donde nos dieron varias clases de como preparar un buen gin tonic.
 El Domingo llegó por fin, a salir con la bici, yo no me puse despertador, ya me levantaría y a ver como no tenía otra cosa que hacer me puse el culote y a subir puertos. Yo no sé en que estaría pensando con lo feliz que estaba en la cama, como sufrí madre mía!! Lo que me pregunto es cuándo le cogeré el gustillo a esto de sufrir pedaleando?? En fin terminé la ruta sana y salva, si muy bonito todo pero yo bajando casi ni me atrevía a pestañear, que tensión.
 Quedamos con mis primos para comer y pasamos la tarde refrescándonos en el río, con ellos siempre echamos buenos ratos.
  A decir verdad ha sido nuestro fin de semana romántico,  donde ha habido mucho amor ... Me pediría muchos fines de semana como el que hemos pasado y que podamos celebrarlo durante toda la vida juntos.
Aquí dejo un resumen visual 


 



Comentarios