Tras tantos meses sin escribir no podía dejar de contar la experiencia de preparar una fiesta sorpresa. Mi pareja cumplía 40 añitos, un número importante para cualquiera, esto es más bien un punto, una meta, una marca que nos planteamos y pensé que tenía que ser un día muy especial que nunca se olvida.
Lo primero de todo buscar un cómplice, alguien que me ayude a hablar con amigos y haga de enlace para que el protagonista no sospeche, por otro lado toca llamar a amigos y personas que han sido significativas en su vida, llamarlos, preguntarles, convencerles y agradecerles sobre todo, para no dejar huellas todo desde el teléfono del trabajo claro. Lo segundo buscar un local, bar, restaurante, depende de lo que se quiera preparar, me he dado cuenta que en Madrid tienes lo que quieras, para todos los gustos y colores y no fue complicado decidirme, tenía claro que quería un local con música y buen ambiente en El Centro y así di con Suéltate el Pelo, bar de copas ochentero con una decoración especial allí teníamos más intimidad ya que la planta inferior la reserve para nosotros.
Otro punto importante es el del catering, muchos donde elegir y casi todos similares me decanté por uno que en general gustó aunque al principio me parecio un poco escaso aunque también compre algunos sándwiches, cookies, chuches y .... la tarta de cumple de la que se encargaron unas amigas.
Bueno ... como llegamos al día D, con nervios, una celebración en cubierta una semana antes para que no sospeche , el plan del día era cena romántica conmigo.
Grupo de washasp por supuesto que no falte comenzando desde el del trabajo y terminando con el personal, algunos retrasos mensajes para no coincidir en la puerta ... nervios muchos nervios.
Y lo mejor de todo que parecía no enterarse de nada, no se imaginaba nada así.
Cuando llegamos al bar y se encontró con Sorpresa!! No se me olvidara la cara de felicidad y asombro, era como un niño mirando y analizando, cuadrando caras de personas que venían de Jerez, Almería, compañeros de trabajo, viejos amigos, compañeros de grupeta...
Ahí no se queda la sorpresa, le tenían preparado un vídeo, dedicatorias de personas que le quieren y le desean lo mejor, el regalado no podía faltar tampoco y la diversión y el baile mucho menos.
En fin, me pregunto ¿ volverías a hacer una fiesta sorpresa? No por el estrés que conlleva pero lo volvería hacer una y mil veces más solo por verle la cara de felicidad y pasar un buen momento con amigos y familia.

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