Vuelta al trabajo con fuerza y ganas, cambio de look, retomo los entrenamientos con carreras en mente, pensando en Arenas y las rutas de senderismo.
Fiestas en Arenas de San Pedro, pero hay que madrugar así que a dormir pronto.
Contrate de nosotros saliendo temprano y cruzándonos con los chavales que aún seguían de fiesta, por lo que decidimos reponer fuerzas en San Esteban del Valle un buen desayuno para coger fuerzas para la ruta que es bastante exigente.
El objetivo es subir desde el puerto de Serranillos hasta el Cabezo de Mijares, sin dejar de pasar por el Cabezo de los Gavilanes.
Aquí se ve en la V donde subimos.
En total una ruta de 14 km, un desnivel de 800 metros , y la dificultad de subir en 3 km unos 500 metros de desnivel.
Primeros cuatro km muy cómodos, amplio camino, un desnivel fácil de llevar y como salimos a las nueve de la mañana temperatura agradable.

Empezamos el ascenso, las vistas son impresionantes, se ve la amplitud de la sierra Y los valles. A mí personalmente me estaba costando la subida mucho, me agotaba con facilidad y las piernas estaban empezando a cargar. Parando las veces que necesitaba para coger aliento y descansar un poco nos tomamos una nectarina en un punto intermedio de la subida donde nos reiremos con las vistas.
Fiestas en Arenas de San Pedro, pero hay que madrugar así que a dormir pronto.
Contrate de nosotros saliendo temprano y cruzándonos con los chavales que aún seguían de fiesta, por lo que decidimos reponer fuerzas en San Esteban del Valle un buen desayuno para coger fuerzas para la ruta que es bastante exigente.
El objetivo es subir desde el puerto de Serranillos hasta el Cabezo de Mijares, sin dejar de pasar por el Cabezo de los Gavilanes.
Aquí se ve en la V donde subimos.
En total una ruta de 14 km, un desnivel de 800 metros , y la dificultad de subir en 3 km unos 500 metros de desnivel.
Primeros cuatro km muy cómodos, amplio camino, un desnivel fácil de llevar y como salimos a las nueve de la mañana temperatura agradable.

Empezamos el ascenso, las vistas son impresionantes, se ve la amplitud de la sierra Y los valles. A mí personalmente me estaba costando la subida mucho, me agotaba con facilidad y las piernas estaban empezando a cargar. Parando las veces que necesitaba para coger aliento y descansar un poco nos tomamos una nectarina en un punto intermedio de la subida donde nos reiremos con las vistas.
Podemos ver el pueblo de Serranillos en la primera foto. Seguimos subiendo tramos con muchas piedras, abundan el granito y el mármol. Es un sitio precioso, aún con el destrozo del fuego que se originó hace unos meses. Llegamos casi al primer objetivo pero ahora las paradas son obligatorias para recrearnos en las vistas que nos regala.
Llegamos al cabezo de Gavilanes, representado con una figura de un Águila Imperial Ibérica, Ave autóctona de la zona, protegida por estar en peligro y sello de identidad del Valle del Tiétar. De ahí iríamos al Cabezo de Mirajares, esta cerca pero prácticamente el trayecto es casi de escalada.
Que cansada! Pero merece la pena el esfuerzo, precioso todo. Descansamos y nos Paramos a comer, era pronto pero habíamos agotado la reserva de energía.
Estaba temiendo el descenso, la rodilla me daba lata, cada bajada me daba un pinchazo, espero que no me haya lesionado. En la siguiente foto podéis ver el punto desde donde bajábamos, si amplias la foto veréis a una persona, ahí podéis imaginar la distancia real. 

Terminamos la ruta, estuvimos seis horas y en movimiento más de tres, cerca del coche hay una fuente que da un agua fría que no imagináis lo bien que me sentó, eran más de las tres de la tarde y como ya habíamos comido paramos en la piscina de Villarroel para refrescarnos y dar a las articulaciones un choque de agua helada que tan bien nos sentó. Digamos que fue nuestra pequeña recompensa por el esfuerzo.
Y que tenemos que ir a descansar que esta noche tenemos que disfrutar de las fiestas de Arenas de San Pedro 😜
Ruthilante








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